En forma inmediata, el colombiano fue invitado a la final de ida, en La Bombonera, “pero lamentablemente no se pudo hablar con (Néstor) Gorosito ese día”.
“Hoy cambió todo. Estoy en el hotel con los muchachos desde el lunes. Tengo fe que vamos a ganar. Me prometieron que si salen campeones me llevan a la Copa que jugarán en Japón”, le dijo a la agencia Télam Flores, tras pasear abrazado con Gorosito por el lobby del hotel Transamérica de San Pablo.
Todo vale para salir campeón y el querido “Pana”, que luce habitualmente la indumentaria oficial del seleccionado, hoy parece un jugador más de Tigre.
“El viernes vuelvo a Buenos Aires para arreglar con los utileros de AFA porque me invitaron al Sudamericano Sub 20 que harán en Mendoza en enero. Después vuelvo unos días a Medellín. Soy hincha de Nacional y me alegré cuando Tigre pasó a la final, porque son humildes como yo. Dios quiera hoy estén iluminados”, cerró al pasar mientras ya se ofrecía para ayudar en lo que fuese.
Tigre trajo a San Pablo la ilusión de 110 años de espera por un título internacional y la cábala colombiana intentó hacer su esfuerzo para llevar la Copa Sudamericana a Buenos Aires.