La próxima jornada puede ser clave, porque los de Boedo tendrán que visitar al entonado Timao, que viene arrasando y aún no ha dejado puntos en el camino. Mientras que el San Pablo lo hará ante el alicaído Danubio en Uruguay, lo que se supone bastante más accesible.
Si los santos salen airosos de su paso por Brasil, podrán encarar con una mayor tranquilidad el duelo de la última jornada siendo locales de un Danubio que tiene grandes chances de llegar eliminado al cierre. Aunque también el San Pablo podrá también recibir a un Corinthians ya clasificado, pero con la excepción de que podrá salir con la intención de sumar otros tres puntos que le permitan finalizar la fase de grupos como el mejor primero y, de yapa, arruinarle el pasaje a uno de sus clásicos rivales.
Lo único que por el momento se puede vaticinar es que será una definición apasionante. Pero la mejoría que viene mostrando el conjunto del
Patón Bauza, hace que todos los azulgranas se ilusionen con continuar dando batalla en una competencia a la que ya le están tomando el gustito.