El escándalo estalló en el fútbol de Ascenso a partir de la denuncia de
Yamil Possi, el árbitro que aseguró que una persona vinculada a
Almagro intentó sobornarlo en la previa del clásico frente a
Estudiantes de Caseros, que terminó igualado sin goles, en el marco de la séptima fecha de la Primera B.
El referí, de 33 años, presentó la denuncia en la Asociación del Fútbol Argentino, donde constató: "Una señorita se apareció en el vestuario identificada como alguien vinculada al club Almagro e intentó sobornarme".