El ídolo del club definió la situación como "muy angustiante" y pidió que "todos los que quieren al club" se acerquen a dar una mano a la institución.
Néstor Gorosito fue presentado oficialmente como nuevo entrenador de San Lorenzo y marcó su regreso al club después de 22 años. En su primera conferencia de prensa, el DT asumió el complejo presente institucional del Ciclón y aseguró que aceptó el cargo convencido de que era el momento de dar una mano. "Es el desafío más lindo y más riesgoso de mi carrera. Podía no venir y esperar un momento mejor, pero yo creía que había que estar", afirmó.
Pipo no ocultó las sensaciones encontradas que atraviesa en esta nueva etapa. "Es una alegría enorme volver al club, pero es también un momento muy pero muy difícil", expresó en la previa del debut oficial, que será este viernes frente a Deportivo Riestra por los 16avos de final de la Copa Argentina.
Durante la conferencia, el entrenador también respaldó a la nueva comisión directiva encabezada por Marcelo Culotta. Aunque aclaró que "nunca" se involucró en política, destacó el trabajo de las nuevas autoridades y sostuvo que "están atajando penales todos los días" para intentar ordenar la delicada situación que atraviesa la institución.
Al mismo tiempo, Gorosito pidió que todos los sectores vinculados al club colaboren para salir adelante. Mencionó a Fernando Miele, Matías Lammens y Marcelo Tinelli, entre otros, y remarcó que "toda la gente que quiere a San Lorenzo tiene que arrimarse para ayudar". "Después, a cuatro o cinco meses de las elecciones, que hagan lo que quieran", agregó.
Como ejemplo del desorden administrativo, el técnico reveló un caso que lo sorprendió. Según contó, le informaron que el club continuó abonándole el sueldo durante varios meses a un futbolista que ya no se presentaba a entrenar. "Me contaron que acá le pagaron un año a un jugador que nunca vino. Es una locura, una vergüenza", sostuvo.
En otro tramo de la conferencia, Gorosito desmintió las versiones sobre sus pretensiones económicas y dejó en claro que el aspecto salarial no fue determinante para aceptar el desafío. "Dijeron que pedí 90 lucas... Cuando acá había 90 lucas no me llamaron. El 80% de los jugadores van a ganar más que yo. Ganaré el 30% de que lo que venía ganando en mis últimos contratos", aseguró. Además, lamentó las posibles salidas de figuras como Jhohan Romaña, Alexis Cuello y Elian Irala, al considerar que afectarían la estructura del equipo.
Respecto al mercado de pases, el entrenador remarcó que el plantel necesita incorporaciones de experiencia. "Hay muy buenos futbolistas, con buena proyección, pero necesitan acompañamiento. El equipo necesita jugadores que den la talla de lo que es San Lorenzo", explicó. Y añadió: "Necesitamos hombres que defiendan la camiseta y no apuestas. Imagino que es imposible ir a buscar primeras marcas, pero segundas o terceras pueden funcionar".
Por último, Gorosito advirtió que el estreno ante Riestra será una prueba exigente, especialmente porque todavía no contará con refuerzos y tendrá varias bajas. "San Lorenzo está para pelear y luchar, pero no alcanza solamente con correr, hay que tener buenos jugadores también", señaló. Sobre el rival, concluyó: "Riestra jugó copas el semestre pasado, hizo las cosas mejor que varios y mantiene una coherencia en su proyecto. No será un partido sencillo".
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