"De acá se mandaron ya los oficios para que lo trasladen (a Buenos Aires), pero en Córdoba un juez se resiste porque dice que es peligroso para él y para las personas que lo rodean", agregó Nilga Gómez. Y exigió: "Nosotros tenemos gente allá que ha viajado y sabemos que él no está todo el tiempo en la clínica, que está acompañado por su familia, que sale y demás. Tendría que estar en la cárcel de Ezeiza, como el resto de sus compañeros, que sin hacer ningún ataque de locura ni fingir nada, ni ataques de rabia, se presentaron y empezaron a cumplir la pena que les corresponde por la culpa que han tenido en esta masacre".
Y concluyó: "A lo mejor es terapéutico el hecho de que él salga, pero si puede salir de un neuropsiquiátrico, también lo pueden sedar, de modo que no le haga mal el viaje y traerlo (a Buenos Aires). En la cárcel hay pabellones psiquiátricos, no sé por qué tiene que tener ese beneficio".