Declaró Julio César Coria, quien aseguró que el astro "estaba bien" en la mañana del día de su fallecimiento.
Julio César Coria, excustodio de Diego Armando Maradona, declaró este miércoles en el juicio por la muerte del exfutbolista de la Selección Argentina, contó detalles sobre la mañana de su muerte y aseguró que, horas antes, "estaba bien".
Coria fue uno de los empleados de seguridad de Maradona durante el último año de su vida y estuvo en la casa de Tigre en la que el “10” falleció, el 25 de noviembre de 2020, mientras estaba en una internación domiciliaria.
La última vez que Coria vio a Maradona con vida fue la noche anterior a su muerte, cuando ingresó a su habitación para solucionar un problema con la tecla de la luz.
"Arreglé la tecla, le pregunté si quería algo más y me dijo que no. Estaba acostado, tapado. Me saludó con un beso. Después salí y me quedé afuera en el patio, donde estaba el enfermero", declaró Coria.
El testigo dijo que no vio nada diferente en Maradona aquella noche y, consultado al respecto por los abogados del médico Leopoldo Luque, insistió en que "estaba bien", versión que contradice lo relatado por otros testigos que destacaron el deterioro del ídolo durante sus últimos días.
El relato de Coria fue puesto en duda por la Fiscalía, que exhibió una conversación ocurrida dos días antes de la muerte del ídolo, en la que el custodio le contaba a Luque que Maradona no se había levantado de la cama en todo el día.
En la mañana del 25 de noviembre, Coria se despertó temprano y vio a los enfermeros Ricardo Almirón y Gisela Dahiana Madrid haciendo el relevo de guardias.
El custodio dijo que no vio entrar a ninguno de los dos enfermeros a la habitación de Maradona, descripción que se ajusta a la declaración de la semana pasada de Jonathan Pomargo, un sobrino de Maradona que vivía en la casa junto a él.
Tras asearse en la planta alta, Coria saludó a la psiquiatra Agustina Cosachov y al psicólogo Carlos Díaz, quienes venían a ver a Maradona.
"Entraron a verlo a Diego y salieron diciendo que no los quería atender, que no los atendió, después entró Maximiliano Pomargo (asistente de Maradona), Jony y la enfermera Madrid. Ahí dijeron que no reaccionaba y fue cuando ingresé yo", recordó Coria.
La enfermera, según narró, intentaba reanimar a Maradona y él comenzó a practicarle respiración boca a boca: "No sé si fueron 15 minutos o una hora, para mí fue eterno".
En el primer juicio, anulado en mayo de 2025 por el mal accionar de la ex jueza Julieta Makintach, Coria fue acusado por el fiscal Patricio Ferrari de falso testimonio, por asegurar que no tenía vínculo con el médico Luque, principal acusado del juicio, cuando existían pruebas que indicaban que tenían una relación de amistad.
El tribunal ordenó entonces su arresto inmediato y Coria fue retirado esposado de la sala, aunque fue liberado días después.
Tanto Luque como la psiquiatra Cosachov, el enfermero Almirón y el psicólogo Díaz están imputados en este juicio, además de la coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical Nancy Forlini, el médico clínico Pedro Di Spagna y el coordinador de enfermeros Mariano Perroni, todos acusados de homicidio simple con dolo eventual.