A fines de 2012, cuando la Corte de Apelaciones abrió paso a la opinión de terceros para el juicio de los fondos buitre contra la Argentina, referentes como Anne Krueger -una ex FMI, en carácter de académica- y Nouriel Roubini, además se asociaciones bancarias, y el mismo gobierno de Estados Unidos, presentaron sus opiniones con serias críticas las interpretación del 'pari passu' -tratamiento igualitario- y del método de pago propuesto por el juez Thomas Griesa.
El jueves pasado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) en un análisis de las últimas reestructuraciones de deuda desde 2005 a la fecha, que abarcó la Argentina, Belice, Grecia, Seychelles, Ecuador, entre otros, reconoció los siguientes elementos:
-Que el juicio contra la Argentina puede perjudicar el propio funcionamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI), el flujo de pagos internacionales y afectar futuras reestructuraciones de deuda soberanas.
-Que hay que revisar las políticas de reestructuración de deuda soberana que alienta el FMI, de cara a los problemas que pueden traer los países hoy ahorcados por la deuda y la recesión.