En los fundamentos, Larroque sostiene que si bien "en principio trabajar en un 'call center' se presenta como atractivo para jóvenes y particularmente para mujeres, por la flexibilidad horaria" que facilita la continuidad de los estudios", no es fácil trabajar allí.
"Hay alta rotación en los puestos y horarios de trabajo, no suelen ser buenas las condiciones ambientales y de salubridad del entorno laboral, hay problemas con los encuadres convencionales, despidos masivos, falta de regulación y hasta falta de representación gremial", señaló Larroque en el texto.
Entre los puntos clave del proyecto se define a qué empleado abarcará este marco regulatorio y al respecto establece que serán los trabajadores que realicen tareas de atención, recepción, o emisión de conexiones telefónicas o telemáticas o por cualquier medio tecnológico.
De acuerdo al proyecto, se establece además que, en el caso de la jornada nocturna, no podrá exceder las cinco horas y media, considerando que empieza a las 21 y se extiende hasta las seis de la mañana. Por otra parte, el estatuto establece que en los feriados nacionales, los trabajadores deberán cobrar ese día con un ciento por ciento y se le deberá garantizar dos días corrido por examen con un máximo de veinte días por año calendario.
Los empresarios deberán realizar programas de capacitación continua para la preparación a su personal ante los cambios tecnológicos.