"La gente común y muchos profesionales vinculados la construcción se habían convencido que luego de la tragedia en el boliche Cromagnon el Código de Edificación de la ciudad de Buenos Aires se había modificado. Pero se debe saber que este código es el mismo que rige desde el año 1978", reveló la experta.
En ese sentido, contó que "mucho antes del desastre en Cromagnon, se propuso una nueva reglamentación para la edificación en la ciudad, y en el año 2000 un grupo de legisladores conformó una comisión con participación de especialistas de distintas áreas, de universidades, instituciones y fuerzas, que analizamos y presentamos una propuesta".
"El estudio demoró cuatro años, y lo finalizamos en abril de ese año, pero no se trató en el recinto. En diciembre ocurrió la desgracia de Cromagnon, y se reflotó el tema, incluso se hicieron modificaciones al proyecto de ley. Fue un proyecto muy discutido, con miradas multidisciplinarias. A pesar de esto, se perdió la posibilidad de ser tratado, perdió estado parlamentario. Es decir, seguimos con el mismo código de más de 30 años. Quedamos en las mismas condiciones que antes de Cromagnon", dijo la académica.
Hubo cambios
Charreau manifestó, asimismo, que "en el medio hubo cambios en algunas reglamentaciones vinculadas al tema, pero no fueron modificaciones de fondo".
"Es positivo en el último tiempo que una gran cantidad de profesionales vienen demostrando interés en aprender y de ese modo modificar este esquema. Hay demanda de información, un interés creciente y así se avanza. Pero lamentablemente eso no se ve reflejado con la reglamentación, que es una necesidad básica que tenemos", expresó la investigadora del INTI.
Para Charreau "hay una necesidad apremiante de aggiornarse, respecto a muchas cuestiones que cambiaron, por ejemplo los materiales actuales que se utilizan en la construcción son distintos a los que se tenían hace 40 años, y estas cuestiones deben estar previstas en la actualización, lo mismo para prevención, detección y extinción de incendios, y no están incluidas estas posibilidades en la reglamentación actual".
"Ojalá que estas experiencias sirvan para mejorar, ir hacia adelante y no quedarse con el hecho puntual, desgraciado. Creo que sería la mejor honra para las víctimas. Así es como realmente se logra colaborar para que no se repita un hecho de estas características, y se mejoren las condiciones de seguridad", cerró la especialista.