En nuestro país la realidad indica que ya no es un eslogan el concepto de que el bullying mata. "Desde el año 2013 sufrimos los homicidios de
Naira Cofreces, cuyas asesinas fueron condenadas en Junín el pasado 2 de mayo (ese día se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Bullying) y
Facundo en la Provincia de Salta. Más los suicidios en
La Pampa de Milton y en el barrio porteño de
Nuñez de Francisco en una secuencia de muertes que dejó atrás el primer gran caso de acoso escolar cuando un chico conocido como 'Junior' en la Ciudad de Carmen de Patagones fue 'la víctima' de bullying quién decidió vengarse y terminó matando a tres compañeros en el año 2004", dijo Miglino.
"Afortunadamente este año 2016
no hemos tenido reportes de chicos asesinados ni de suicidios pero cada vez resulta más natural que los chicos terminen en el hospital luego de un continuado acoso escolar y los hospitales Gandulfo en Lomas de Zamora, Mi Pueblo en Florencia Varela, Hospital Evita en Lanús, Hospital Paroissien en La Matanza, Hospital Central de San Isidro y el Hospital Iriarte de Quilmes, entre otros, deben atender a chicos de entre 8 y 18 años que han sido víctimas de acoso escolar. Algo parecido ocurre en la Ciudad de Buenos Aires con los nosocomios Penna en Pompeya, Piñero en Flores, Zubizarreta en Villa Devoto, Fernández en Palermo, Pirovano en Colegiales y Durand en Parque Centenario", cerró Miglino.