Casi como un reflejo de los tiempos, donde la problemática de la inseguridad es una de las que más preocupa a la sociedad en general, 3 de cada 4 chicos admitieron haber presenciado un "acto de violencia" y lo colocan como una de las cosas que no le gustan de su barrio. De todas maneras, los "asaltos, robos y crímenes" como síntesis de la inseguridad con el 27,6 por ciento es señalado como principal "aspecto negativo del barrio", seguido por "el alcohol y las drogas, en particular el paco" con un 12,4 por ciento.
Además, el 51,4 por ciento afirma que "hay muchos o bastantes lugares inseguros" en la zona de residencia, un 39,4 dice que "hay pocos" y un 7,6 sostiene que "no hay ninguno". "Los lugares mencionados con mayor frecuencia como inseguros fueron el barrio en general, la presencia de una zona conflictiva, los calles o pasajes oscuros, donde se consume droga y los pasillos", se indicó en el acto de presentación del trabajo "Las voces de los adolescentes en villas y asentamientos de Buenos Aires".
"Sin dudas, las cuestiones vinculadas con violencia e seguridad, resultan importantes al analizar, entre otras cosas, las posibilidades de circulación y reunión de chicos y chicas, ya que los entornos vulnerables cercenan las posibilidades de socialización y realización, sobre todo sí se consideran las múltiples menciones a lugares de tránsito obligado en el barrio, como los pasillos, las esquinas, los lugares donde se consumen drogas o las calles mal iluminadas", agregaron.
El informe también ofrece resultados interesantes sobre diferentes ejes, como la familia (con gran preponderancia de la figura de la madre), el trabajo (del 10 por ciento que no estudia, un 40 por ciento tiene empleo informal), el tiempo libre (los amigos y los deportes, por delante otras actividades) y el consumo de medios y tecnología (el 65 por ciento tiene celular, el 73, 7 por ciento tiene acceso a Internet en sus computadoras o netbooks y alta participación en las redes sociales).