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"Él -por el funcionario- nos dijo que no pagáramos, porque se iban a retrotraer los valores y ahora, encima, nos quieren
cobrar una multa. También nos recomendó que trasladáramos los aumentos a los precios de venta, cuando los zapateros -sus principales clientes- bajaron sus ventas un 40 por ciento, están locos", comentó Reisch.
Minutos después del ingreso de los cooperativistas a la sucursal de Edenor, representantes de la distribuidora los atendieron y les pidieron tuvieran paciencia hasta
una audiencia convocada por la Justicia para el 5 de octubre. Es que los trabajadores ya habían llevado, también, su reclamo al Poder Judicial del partido de San Martín -donde se alojan las instalaciones de Cuerflex-, donde se determinó que ambas partes deberán mediar para llegar a un acuerdo, respecto de la factura adeudada.
"Pase lo que pase
no la vamos a pagar y de la fábrica
no nos vamos a ir", advirtió el Presidente de Cueroflex.
Por último, Reisch describió la situación alarmante que atraviesan pymes como las que él encabeza. "
Nos quieren dejar en la calle. No le dan importancia a las pequeñas industrias, ellos gobiernan para las grandes empresas y para el campo.
La industria argentina les importa tres carajos".
Si bien la Justicia de San Martín había dado lugar al amparo presentado por el intendente del partido, Gabriel Katopodis, el fallo de la Corte Suprema reavivó la polémica. Es que el máximo tribunal, el pasado 6 de septiembre, dio lugar al tarifazo propuesto por el Gobierno y las facturas con los aumentos ya comenzaron a emitirse. El único distrito que logró mantener las tarifas fue La Matanza, ante un pedido interpuesto por la intendenta, Verónica Magario.