La provincia registra 206 evacuados y 266 autoevacuados. El Paraná superó los 6,50 metros en la capital correntina y ocho puertos de la región alcanzaron el nivel de evacuación, en un escenario marcado por las lluvias y el fenómeno de El Niño.
La provincia registra 206 evacuados y 266 autoevacuados. El Paraná superó los 6,50 metros en la capital correntina y ocho puertos de la región alcanzaron el nivel de evacuación, en un escenario marcado por las lluvias y el fenómeno de El Niño.
La crecida de los ríos Paraná y Uruguay mantiene en alerta a distintas localidades del Litoral argentino y ya obligó a 472 personas a abandonar sus hogares en Corrientes. Según un relevamiento de Defensa Civil provincial, hay 206 evacuados y otras 266 personas autoevacuadas, mientras las autoridades siguen de cerca la evolución de los niveles de los ríos.
La situación más crítica se registra en Itatí, donde 110 personas de 43 familias fueron evacuadas y permanecen alojadas en la Casa Promesera y en el hospedaje Taba Cué. En la capital correntina, en tanto, se contabilizan 266 autoevacuados, distribuidos en 65 familias.
El avance del agua también afecta a otras localidades. En Isla Apipé hay 44 evacuados; en Paso de los Libres, 31; en Ituzaingó, 19; y en Yahapé, dos personas debieron dejar sus viviendas. Los afectados reciben alojamiento en espacios municipales, clubes, establecimientos habilitados y casas de familiares, según cada localidad.
La emergencia se desarrolla en un contexto de crecida de los ríos Paraná y Uruguay, con zonas ribereñas comprometidas y preocupación por la posibilidad de que el agua continúe avanzando durante las próximas semanas.
El escenario hídrico también preocupa en Misiones, Chaco, Santa Fe y Entre Ríos. Los registros de Prefectura Naval Argentina muestran que ocho puertos alcanzaron o superaron los niveles de evacuación, mientras otros nueve permanecen bajo alerta por la evolución de los caudales.
En Corrientes, el río Paraná superó los 6,50 metros frente al puerto de la capital provincial, por lo que Prefectura activó la etapa de alerta y pidió extremar las precauciones en las zonas ribereñas y durante las actividades náuticas. La fuerza recomendó evitar la navegación nocturna, no ingresar al agua en sectores no habilitados y respetar las indicaciones de seguridad.
En Misiones, los puertos de Iguazú, Libertad, Eldorado y Libertador registraban una bajante, aunque se mantenían dentro del grupo de puntos que habían superado el nivel de evacuación. En cambio, el agua continuaba creciendo en Ituzaingó, Corrientes, e Isla del Cerrito, Chaco. En Santa Ana y Paso de los Libres, los niveles permanecían estables.
La situación también requiere seguimiento en otros puntos de la cuenca. Sobre el Paraná, el nivel seguía en ascenso en Itatí y Paso de la Patria, en Corrientes, y en Barranqueras, Chaco. En Entre Ríos, Boca Gualeguaychú también presentaba una tendencia creciente. En el río Uruguay, en tanto, se registraban niveles estables en varias localidades correntinas y una leve bajante en Concepción del Uruguay.
Uno de los factores que explica el escenario son las lluvias intensas registradas en la cuenca alta del Plata, que comprende Misiones y sectores del sur de Brasil y Paraguay. El agua acumulada en esa región se desplaza hacia el sur y contribuye a elevar los niveles de los ríos que atraviesan el Litoral argentino.
A esto se suma la influencia del fenómeno de El Niño, asociado a cambios en las condiciones climáticas y a una mayor probabilidad de precipitaciones intensas en distintas zonas de la región. Aunque las lluvias dieron una tregua, el Instituto Nacional del Agua (INA) advirtió que la crecida podría continuar avanzando durante las próximas semanas.
Las proyecciones del organismo contemplaban posibles aumentos en localidades como Corrientes, Barranqueras y Goya, además de niveles de alerta y evacuación para Reconquista, Santa Fe, y La Paz, Entre Ríos. Estas fechas corresponden a los pronósticos difundidos y no confirman por sí solas que los umbrales se hayan alcanzado.
Otro elemento del escenario es la situación de la represa de Yacyretá, cuyas compuertas permanecían abiertas según los reportes citados en la información de referencia. La evolución de los niveles dependerá de las precipitaciones, los aportes de los afluentes y las condiciones hidrológicas de los próximos días.
Mientras continúa el monitoreo, las autoridades mantienen el seguimiento de las familias afectadas y de las zonas más expuestas. La prioridad es prevenir nuevos desplazamientos y reducir los riesgos para quienes viven cerca de los ríos, en una emergencia que ya dejó a cientos de correntinos fuera de sus hogares.