En rigor, desde Feb se indicó có que se promedia una denuncia diaria por agresiones a docentes.
Según explicó el abogado Víctor Nani, asesor legal del nucleamiento docente, “muchas de las denuncias que recibimos de docentes agredidos, incluyen actos de violencia perpetrados por padres, y nosotros aconsejamos siempre hacer las denuncias”. El problema que se presenta es el miedo en muchos docentes de sufrir represalias, o perder el trabajo. “Hay que reconocer que se hace poco desde el propio sistema para proteger al docente. Entonces, queda solo ante el problema”, señaló el letrado.
Para Petrocini, en tanto, “una vez que la lesión física se curó, el docente tiene que afrontar el estrés postraumático, las secuelas de esa agresión, que se manifiestan en en trastornos conductuales, insomnio, irritabilidad, pánico. Se hace muy difícil volver a insertarse a las tareas habituales en los inmediato”. “Niños y jóvenes necesitan de docentes sanos. El mismo sistema
educativo necesita de docentes sanos. En estas condiciones, ningún docente puede implicarse de manera ideal con sus alumnos, porque se genera impotencia, cansancio, desgaste emocional, pérdida de energía y de su integridad personal”, sostuvo la titular de Feb.