Presentaciones similares hicieron en Río Segundo, a 100 kilómetros de la capital provincial, los dueños de un local y cuatro trabajadoras sexuales que allí ejercen. Otras se realizaron en la ciudad de Córdoba.
Durante el fin de semana, la Policía cordobesa clausuró cerca de 40 cabarés y whiskerías por presuntas infracciones a la Ley 10.060, que prohíbe el funcionamiento de dichos establecimientos y que prevé hasta 60 días de arresto.
La ley define como whiskería a “todo lugar abierto al público o de acceso al público en donde se realicen, toleren, promocionen, regenteen, organicen o, de cualquier modo, se faciliten actos de prostitución u oferta sexual, cualquiera sea su tipo o modalidad”.
El artículo tres de la norma establece que la prohibición comprende “a todos los locales de cualquier tipo, abiertos al público o de acceso al público, en donde los concurrentes y/o clientes traten con hombres y/o mujeres contratados para estimular el consumo o el gasto en su compañía”.
También queda incluido, “todo lugar en donde bajo cualquier forma, modalidad o denominación, se facilite, realice, tolere, promocione, regentee, organice, desarrolle o se obtenga provecho de la explotación de la prostitución ajena, hayan prestado o no su consentimiento para ello las personas explotadas o prostituidas”.
La ley contiene en tanto una disposición que resguarda los derechos integrales de las personas que ejerzan la prostitución por su cuenta, ante las quejas reiteradas de la filial Córdoba de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (Ammar).