El escrito pone énfasis en la necesidad de una prevención efectiva de la enfermedad para "reducir el 'tsunami' de casos de cáncer que se avecina", al destacar que las disparidades mundiales en la salud se producen porque "el paciente pobre, privado de derechos o desatendido, no recibe terapia".
Según el estudio, en América Latina el cáncer es responsable del 20% de las muertes, y la segunda causa de mortalidad en algunos países como Brasil, Chile y Argentina.
Para la región, el documento sostiene que uno de los "desafíos" para la mayoría de las naciones latinoamericanas es "la falta de leyes que exijan la enseñanza obligatoria y sistemática de la oncología en la carrera de Medicina".
Sin embargo, el documento, que plantea la disparidad entre países en relación a la concientización del cáncer como asunto de salud pública, destaca que en Brasil, México, Colombia, Uruguay y Argentina, las políticas de prevención se implementaron desde las primeras décadas del siglo XX.
En relación a la situación argentina, el informe destaca la creación del Instituto Nacional del Cáncer, bajo la órbita del Ministerio de Salud de la Nación "para desarrollar e implementar políticas y programas de salud pública para el control, prevención y tratamiento" de la enfermedad.
De acuerdo a los datos epidemiológicos recogidos por el informe, en 2008 en el país hubo casi 105.000 casos nuevos de cáncer -sin contar los casos de cáncer de piel no melanoma-; y en ese año, 58.000 por esa enfermedad.
El tipo de cáncer más frecuente en hombres es el de próstata, con una incidencia de 58,4 cada 100.000; y de mama en las mujeres, ya que 74 de cada 100.000 habitantes de sexo femenino lo padecen.
El informe concluye con la identificación de cuatro pilares de la oncología que representan un desafío para el control del cáncer: la prevención, tratamiento cura y paliación de todos aquellos tipos de cáncer en donde sea posible.