"Es una tarea de un grupo organizado, que tiene un morbo y crueldad que no tiene precedentes", dijo el lunes Mónica Ingelmo, secretaria de Prevención y Promoción de la Salud de Córdoba a radio Cadena 3 al referirse sobre los presuntos responsables de la masacre.
En la plaza y en otros sectores de la ciudad aparecieron cebos con la forma de una albóndiga con cristales de color blanco en su interior, que se sospecha fueron utilizados para envenenar a los animales.
La sustancia sería altamente tóxica al tal punto que las moscas que se posaban sobre los cuerpos de los animales morían en el acto, relató a periodistas el secretario de la alcaldía de Deán Funes, Germán Facchín.
En forma preventiva los cuerpos de los animales fueron depositados en un contenedor ubicado en una dependencia municipal.
Facchín manifestó que probablemente los autores del hecho sean los mismos de la matanza ocurrida meses atrás y que nunca fueron identificados.