De las 30 personas encarceladas, 22 estarán detenidas durante dos meses mientras se lleva a cabo una investigación oficial, y las ocho restantes fueron detenidas por tres días mientras se establece una nueva audiencia.
Ninguno de los activistas ha recibido cargos formales. Las autoridades rusas tratan de determinar si pueden acusarlos de piratería u otros delitos.
En Buenos Aires, ambientalistas, familiares, amigos y dirigentes políticos se manifestaron el viernes frente a la embajada de Rusia para reclamar la liberación de los activistas, entre los cuales hay dos argentinos, identificados por Greenpeace como Camila Speziale y Hernán Pérez Orzi.
"Camila y Hernán pusieron el cuerpo para exponer la gravísima explotación petrolera en el Ártico... Ellos están incomunicados, pero nosotros no y vamos a seguir reclamando por ellos y por el Ártico", dijo Martín Prieto, director ejecutivo de Greenpeace Argentina, en el acto convocado bajo la consigna "Liberen a los 30".