Así lo reveló un estudio de la recientemente creada
ONG Bullying Sin Fronteras, dirigida por el abogado especializado
Javier Miglino, quien explicó que "las denuncias que llegan a los juzgados
vienen creciendo a un ritmo anual del 30%, y no sorprende para nada, porque en
Argentina estamos observando que hay un problema gravísimo con la
violencia en los espacios educativos".
"En los últimos cuatro años,
hay seis casos con nenes fallecidos a partir de casos concretos de bullying. Dos hechos ocurrieron en este 2013, con niños de
Corrientes y Misiones. Lo que se visualiza es una mayor presencia de
violencia física en las denuncias que llegan a la justicia. Por eso, hay hechos gravísimos con nenes lastimados, con consecuencias tremendas en sus vidas", dijo Miglino.
En el marco del trabajo de la nueva organización, el abogado manifestó que "está conformada por abogados, psicólogos, pedagogos, docentes y padres de víctimas, todos juntos para coordinar esfuerzos y comenzar a recorrer un camino donde el objetivo es la prevención, ya que cuando los casos llegan a la justicia es porque los hechos recorrieron varias etapas,
siempre con la violencia en aumento".
Las estadísticas en la justicia, a las que la organización tuvo acceso, en esta primera mitad del año lectivo,
suman 780 casos. "
Fueron 460 en la Ciudad de Buenos Aires y 320 en el Conurbano. El año pasado fueron más de 600 los episodios. Calculamos que este año terminará por encima de los
800 casos. Nosotros decimos que la justicia pone muchísima voluntad en las denuncias, se involucran con los chicos y sus familias, sin embargo los tiempos de respuesta son lentos en función de lo que requieren los denunciantes", señaló Miglino.
"En la actualidad, los casos deben ser abordados por equipos
multidisciplinarios, incluso con peritos, que analicen las heridas, porque se llega a la lesión.
Tengo casos terribles. De los últimos, una nena perdió un ojo en una agresión dentro de la escuela de Ituzaingó", contó el letrado.
"También llevamos adelante la defensa de un chiquito al que le doblaron el brazo y le provocaron triple fractura. Otro chico que por las amenazas, burlas, golpes y
hostigamiento sufrió un ACV o el de un nene de una escuela privada de
Belgrano que se cortó la lengua con sus propios dientes cuando le dieron una trompada", enumeró Miglino.
"La idea con la ONG es darle un auxilio a la justicia. Para que los casos puedan ser prevenidos. Estamos realizando un análisis de los episodios, con sus distintas características. Y creemos que el intercambio de ideas será muy positivo. Cabe decir, también, que
la justicia requiere de herramientas legales, así que esperamos una legislación acorde a este flagelo", cerró Miglino.
El tema, que empieza siempre como una broma, es muy serio. Se requiere
concientización y la colaboración de todos.