García Cuerva, en la misa interreligiosa que se realizó en la Catedral de Buenos Aires para homenajear a Francisco.
Por otro lado, el arzobispo de Buenos Aires sintetizó el legado que dejó Francisco: “En primer lugar, su última aparición física. Dar la bendición al mundo el día de Pascua. Fue el Papa de la alegría, que insistió con la alegría del Evangelio. Verlo a él transmitiendo esa bendición con tanto esfuerzo, es la síntesis de la alegría que quiso imprimirle a su magisterio y que nos compromete a nosotros a anunciar y vivir“.
“Una alegría, una misericordia cerca de la gente y una Iglesia que se hace cargo de los heridos y los frágiles de la vida y él experimentó en propia vida esa fragilidad y vulnerabilidad“, agregó antes de hablar sobre la última vez que se vieron, a fines de agosto del año pasado: “Pudimos disfrutar de encuentros más largos que en otras ocasiones. Él estaba de vacaciones, aunque sus vacaciones era muy particulares porque siempre estaba trabajando”.
Luego, en otro tramo de la entrevista, García Cuerva recordó cómo afectaban los resfríos y gripes al Santo Padre: “Él era muy consciente de todo. Se conectó con el dolor y la fragilidad de la humanidad, con los más pobres y los más enfermos. Hizo con él lo que hizo con la humanidad, que es hacerse cargo”.
García Cuerva contó por que se quedará en Buenos Aires
El legado de Francisco sigue vivo en Buenos Aires, no solo como figura histórica, sino también en instituciones culturales y educativas. En este sentido, el arzobispo porteño destacó que tienen pensado renombrar al museo de la Catedral como “Museo Papa Francisco”. También mencionó la idea de establecer una usina de pensamiento en la Universidad Católica que lleve su nombre. Y determinó: “Ahora todos somos Francisco; y ese es el compromiso”.
Por último, García Cuerva confirmó que no viajará a Roma para presenciar el funeral. Y argumentó: “Viendo la respuesta de la gente, decidí acompañar al pueblo de la archidiócesis de Buenos Aires. Muchos de los curas de los que hoy soy su arzobispo, son curas formados por él. Hay un clero que lo extraña mucho y lo conoce desde antes de que sea Papa”.
“Tomando la imagen de él, pensando que él me quiso enseñar a ser buen padre, me quedo con los hijos. Además, él lo entendería porque me diría que no gaste plata y que no vaya”, cerró.