El funcionario afirmó que ante un incendio con "comportamiento extremo, no se puede arriesgar gente y se trabaja con poca gente que tiene que estar muy entrenada".
"Si hubiéramos traído más gente hubiéramos tenido quemados. Hubo momentos en que el fuego se movía a 20 kilómetros por hora y es una situación de la que no se puede escapar ni siquiera corriendo. Ante estas situaciones se trabaja con 'ventanas de ocasión' que van de la mano del clima, sobre todo cuando baja el viento. Anteanoche trabajamos muy duro, entre la
1:30 y las 3:30 de la madrugada, con poco viento", explicó Barisone.
Señaló que "se utilizaron para el control cuadrillas rápidas movilizadas en vehículos 4x4 y cuatriciclos de gran porte para trabajar en sofocación por intermedio de fuego técnico: se arman frentes de fuego por adelante de la cabeza de incendio, por lo que cuando llega el fuego al lugar tiene muy poco combustible y eso permite trabajar en la sofocación final".
Barisone aseguró que "desde el 2 de diciembre" su dependencia comenzó a operar en conjunto con la provincia de
La Pampa y destacó: "el Ministerio brindó todos los medios que pedí para el manejo del fuego, como brigadistas nuevos y la compra de elementos".
"La relación con Defensa Civil de La Pampa es excelente al igual que lo que ocurre en la provincia de Buenos Aires y Mendoza. La coordinación funciona al cien por cien", subrayó.