Tras una ola de rumores que habían comenzado la semana anterior, el viernes pasado tres funcionarios porteños llevaron a la escuela, ubicada en Avellaneda 2555, el acta en el que informaban que se apartaba del cargo a una maestra y a la directora del jardín para iniciar un sumario. Con esa medida el gobierno porteño buscó responder a la muerte Agustín Marrero, un niño que acudía a sala de cinco de este jardín y que falleció el 9 de junio tras recibir una feroz golpiza que, entre otras lesiones, le causó "desgarro hepático, hemoperitoneo, hemorragia perirrenal y hematoma subdural", según señaló el informe forense. Por el crimen se encuentra acusado el padrastro del nene, Leandro Sarli, y entre las pruebas está la declaración de la hermana del nene, de siete años, mediante el sistema de Cámara Gesell.