Los panaderos planean trabajar esos 4 días con la harina que poseen en stock para no comprar a los repartidores, en busca de hacerle sentir a la cadena de comercialización el malestar por el alza de precios.
La bolsa de 50 kilos de harina acumula una suba de 150 por ciento en lo que va del año, mientras que el valor del kilo de pan aumentó entre 20 y 25 por ciento en las panaderías de todo el país. Esa situación lleva a los panaderos a absorber el aumento de costos, lo que desinfla su rentabilidad y pone en jaque a cientos de fuentes de empleo, dado que el rubro se torna insostenible, aseguran en el sector.
Di Cosco señaló que el objetivo es que "no falte el pan en la mesa de los argentinos y en defensa de las fuentes de trabajo y la industria".
"Hay que comenzar a protestar porque alguien va a tener que encauzar esta situación, esta escalonada estrepitosa que tuvo el precio de la harina", agregó el dirigente. En ese marco, el presidente del Centro de Industriales Panaderos del Oeste, Javier Silva, sostuvo que "la suba del precio de la harina parece no tener techo".
Precisó el dirigente que los 50 kilos de harina triple cero ascendió de 230 a 260 pesos en la última semana. "En mayo pagamos 100 bolsas de harina de 50 kilos cada una 13 mil pesos, mientras ahora, en junio, por esa cantidad estamos pagando 26 mil pesos", dijo Silva.
Di Cosco sostuvo: "Hay que comenzar a protestar porque alguien va a tener que encauzar esta situación, esta escalonada estrepitosa que tuvo el precio de la harina".