Por la mañana, desde las 7, organizaciones de izquierda cortaron en forma total la intersección de las avenidas Corrientes y Callao, pero dos horas más tarde levantaron el cierre completo y abrieron un carril, bajo la morada atenta de la infantería de la Policía Federal. El corte impedía la libre circulación por Corrientes, sentido al Obelisco.
Durante el corte de la primera hora de la mañana no hubo amago de aplicación del protocolo de seguridad, aunque cerca del mediodía una fiscal porteña ordenó a la fuerza pública avanzar en la represión. La orden quedó en abstracto, a raíz de que los manifestantes desalojaron el lugar para trasladarse a la Plaza de Mayo.
Además, ATE realizará movilizaciones a puntos céntricos de las capitales de todas las provincias, justo cuando el Gobierno nacional puso en marcha un protocolo antipiquetes, el cual de todos modos
no sería necesario aplicarlo ya que la huelga de ATE no prevé cortes de calles. "El paro va a ser masivo porque vamos a estar parando trabajadores estatales de la Nación, provincias y municipios", advirtió ayer el secretario general de ATE,
Hugo "Cachorro" Godoy. Sobre la reunión que mantuvo el lunes con
Gerardo Millman para ser anoticiado sobre el protocolo, Godoy sostuvo: "Están despidiendo trabajadores y, en vez de llamarnos para resolver los problemas y las demandas que hacemos, nos llama el secretario de Seguridad Interior para comunicarnos de una norma que es anticonstitucional".
"Nosotros fuimos a la reunión para ratificar el paro y le dijimos (a Millman) que esa norma la rechazamos porque es ilegal", remarcó el estatal.