"Cuando realizamos la evaluación fonológica se detectaron los errores en la producción de los sonidos de la lengua de las personas con piercing lingual", dijo la profesional.Otros especialistas sostiene que los piercings en la boca conllevan muchos problemas, y la mayoría no se solucionan fácilmente. Dependiendo de la ubicación del piercing producen unos problemas u otros, pero ya sean en labios o lengua, retienen comida y dificultan la limpieza de la zona, promoviendo la acumulación de bacterias.
Estas bacterias crecen y se reproducen, y desprenden unas sustancias que provocan halitosis (mal aliento). Se introducen en el agujero dónde está el piercing y pueden provocar dolor, inflamación, sangrado, e infecciones. Este problema se puede minimizar mediante una higiene extrema tanto del piercing como de dientes, encías y lengua, sin embargo la acumulación de bacterias dentro del agujero permanece intacta independientemente del uso de enjuague.