Acerca del tema, el abogado Javier Miglino, titular de la ONG Defendamos Buenos Aires, explicó que "la oferta de sexo callejero es un auténtico descontrol, y a los vecinos sólo les queda hacer denuncias, porque los organismos de control no hacen nada, principalmente la Policía Metropolitana, a quien le corresponde hacer cumplir la ley contravencional", agregando que "las autoridades porteñas se justifican diciendo que no tienen efectivos para este tema, tan delicado y que genera muchísima preocupación".
"La historia del dibujo del alumnito de Flores nos llegó, la chequeamos y es lo que está pasando. Quedamos asombrados, muy preocupados. La familia está enojada. Sin embargo, lo que ocurre es la situación con la prostitución callejera está absolutamente desbordada. Los barrios más afectados son Almagro, Caballito, Flores, Constitución, Once, Liniers, Núñez, Belgrano y Palermo", sostuvo Miglino.
Otro problema que surge con el "negocio" de la prostitución se relaciona a los denominados departamentos privados, donde los clientes concurren a mantener relaciones sexuales de manera privada en habitaciones. Esta situación también causa situaciones complicadas con los vecinos, ya que los edificios son transitados permanentemente por desconocidos, en todo momento.
"Están muy cansados los vecinos de tener que soportar la prostitución callejera, este negocio nefasto alimentado por mafias. Hay gente que hizo 10 denuncias. No tienen otra. En charlas con vecinos, surge la necesidad de que sea otra vez jurisdicción nacional el combate a la prostitución en Capital Federal. La Policía Metropolitana no hace nada, y el gobierno porteño en general tampoco. Es zona liberada la ciudad", dijo Miglino: que "aunque hay puntos neurálgicos, donde el problema es mayor, lo concreto es que en todos los barrios se sufre este problema, que además tiene contacto con la venta de drogas".