"Respecto de los recursos disponibles para detener el tren: freno de servicio, freno de emergencia, corte de tracción, hombre vivo, llevar a neutral el monocomando, quitar la llave de activación de cabina, en la actuación pericial no se han encontrado objetivamente indicios de que hayan sido activados por el conductor, desde la primera señal con aspecto amarillo hasta el momento del impacto", se suscribió en la pericia.
Dalbón consideró que su pedido se "encuentra fundamento en que el delito que la pericia practicada en autos permite tener por perpetrado, siendo este el de estrago doloso, que se encuentra reprimido por pena privativa de libertad, que no admite condena de ejecución condicional".
"Se advierten como contundentes los elementos tipificantes que conducen a recrear una intencionalidad en la comisión del hecho", afirmó el abogado, único querellante en el caso, para quien "la finalidad del evento haya sido cumplir con un objetivo mayor, beneficiando indebidamente a intereses superiores, como ser, al propio sindicato al que el mismo pertenecía".
En ese sentido, le letrado pidió al juez Rodríguez que "disponga el arbitrio de todos los medios pertinentes para investigar si la producción del siniestro pudo obedecer a acuerdos entre el imputado y terceros que hayan acordado planear, en forma conjunta, su ejecución".