El material decomisado podía ser usado "no sólo con fines ecológicos", señaló el comité judicial.
"La investigación está identificando a los individuos que voluntariamente arremetieron contra las embarcaciones de los guardacostas poniendo en riesgo la vida e integridad física de los representantes de la fuerza pública", agregó en un comunicado el vocero del comité de investigación, Vladimir Markin.
El "Arctic Sunrise" fue remolcado hacia las costas rusas, después de que algunos activistas intentaran escalar una plataforma del gigante ruso Gazprom para denunciar el impacto ambiental de la explotación de hidrocarburos en el Ártico.
El navío de Greenpeace, cuya tripulación se encuentra encarcelada en Múrmansk (noroeste), está anclado en ese puerto ruso.
Greenpeace International difundió rápidamente un comunicado, rechazando las acusaciones del comité investigador, en especial sobre la presencia de estupefacientes.
"No podemos más que suponer que las autoridades rusas hacen alusión a la valija médica que nuestro barco debe llevar a bordo de conformidad con la legislación marítima", declaró la ONG en un comunicado.
"Toda afirmación sobre el descubrimiento de drogas ilegales es difamatoria", añadió.
"El navío había sido ya requisado por los investigadores rusos hace varias semanas, por eso estimamos que este anuncio está destinado a desviar la atención de la creciente indignación que provoca la detención de la tripulación", declaró también Greenpeace International.
Un representante de Greenpeace Rusia, Mijaíl Kreindlin, juzgó de su lado "incomprensibles" las afirmaciones sobre el descubrimiento de equipamientos sospechosos de tecnología "dual".
"Con un microscopio se pueden clavar clavos, por ejemplo", ironizó, precisando que ningún miembro de la tripulación había estado a bordo del barco desde el 24 de septiembre.
"En esas condiciones habrían podido encontrar incluso una bomba atómica", dijo.
El director ejecutivo de Greenpeace International, Kumi Naidoo, solicitó entrevistarse con el presidente ruso, Vladimir Putin, para defender a los 28 activistas de la ONG ecologista.
"Estimado presidente Putin (...) le pido un encuentro de urgencia", escribió Naidoo en una carta remitida el miércoles a la embajada de Rusia en La Haya, según un comunicado de Greenpeace.
Naidoo se mostró dispuesto a viajar a Rusia "lo más rápido posible" para convertirse en "garante del buen comportamiento de los activistas de Greenpeace, si son liberados bajo fianza". "Usted sabe que las acusaciones de piratería contra los activistas apuntan a un crimen que nunca cometieron", escribió Naidoo, quien instó a Putin, "como presidente de Rusia", "a retirar estos excesivos cargos de piratería (...) y a liberar inmediatamente a los dos fotógrafos freelance, que no son miembros de Greenpeace".
Interrogado por las agencias rusas, el portavoz del presidente Putin, Dimitri Peskov, indicó no tener conocimiento por ahora de esta carta. "No podemos decir nada sobre el contenido de la carta, aún no la hemos visto", dijo Pekov a la agencia rusa Interfax.
Por su parte, el tribunal regional de Múrmansk rechazó el miércoles el recurso de un activista de Greenpeace, Roman Dolgov, sobre su liberación. Esta decisión se suma a los recursos de otros tres activistas examinados el martes por este tribunal, que en todos los casos acordó mantener la detención provisional hasta el 24 de noviembre.
El "Arctic Sunrise" tiene bandera holandesa. Holanda ha intentado un procedimiento jurídico contra Rusia, denunciando la captura ilegal del barco.