El auto utilizado por el ciudadano alemán para atropellar a la multitud en Mannheim.
La Clínica Universitaria de Mannheim activó su plan de catástrofe para preparar la atención de los heridos. Se dispuso un total de ocho equipos de traumatología, tanto para adultos como para niños. ”Las operaciones aplazables que aún no habían comenzado se eliminaron inmediatamente del plan para crear capacidad adicional”, anunció el centro de salud. También se aumentó la capacidad de las unidades de cuidados intensivos.
Paradeplatz, una plaza importante del centro de la ciudad, se encuentra al final de una calle peatonal. Mannheim, con una población de 326.000 habitantes, se ubica a unos 85 kilómetros al sur de Frankfurt. Desde el jueves hasta el martes se celebra un mercado de Carnaval con 60 puestos de comida, atracciones y actividades varias.
Según informó el diario local Mannheimer Morgen, ninguno de los comerciantes se vio afectado por el atropello. “Esto es horrible, nadie sabe qué pasó, solo se ven heridos y no se sabe qué hacer”, describió al periódico uno de los vendedores ambulantes.
Antecedentes cercanos
La seguridad es una de las principales preocupaciones en Alemania tras una serie de violentos ataques en las últimas semanas, incluidos los mortales atropellos de automóviles en Magdeburgo en diciembre y en Múnich el mes pasado, así como un apuñalamiento en Mannheim en mayo de 2024. La policía estaba en alerta máxima para los desfiles de Carnaval de este año después de que cuentas de redes sociales relacionadas con el grupo terrorista Estado Islámico llamaran a atentar contra los eventos de Colonia y Núremberg.
La frecuencia de este tipo de ataques en las calles alemanas creció notablemente en los últimos meses. El pasado 13 de febrero, un demandante de asilo de 24 años causó la muerte de dos personas, incluido un niño de dos años, y heridas a más de 30 tras embestir con su coche una manifestación sindical en Múnich. El presunto autor, detenido allí mismo, es un afgano que habría actuado por “motivos religiosos”.
Dos meses antes, el 20 de diciembre, un hombre entró a toda velocidad con un vehículo el mercado navideño de la ciudad de Magdeburgo y mató a seis personas y dejó unos 300 heridos. El autor de ataque fue esta ocasión un ciudadano de 50 años de origen saudí, residencia germana y simpatizante de la extrema derecha.