Con ese índice está por atrás de países como Honduras o Venezuela, aunque muy por encima del piso de 10 homicidios por cada 100.000 habitantes que la ONU considera un nivel epidémico de violencia. El informe Atlas es muy similar al noveno Anuario Brasileño sobre Seguridad Pública que divulgó el Foro a fines del año pasado, pero tiene cifras rectificadas y está basado sobre todo en estadísticas sobre muertes del sistema de salud. El Anuario, que en 2014 había registrado 58.559 homicidios, utiliza sobre todo cifras de la Policía. Ambos informes contabilizan homicidios dolosos, lesiones corporales seguidas de muerte y crímenes durante robos.
"El estudio no trae grandes novedades para mostrar la magnitud del problema, pero sí muestra que esto es una característica del país. La violencia nunca fue tan alta como ahora en Brasil", planteó De Lima. "Es una vergüenza", afirmó. En una década, el número de homicidios aumentó 21%, de acuerdo con el Atlas.
Los estados con más homicidios en términos absolutos son Sao Paulo, el más rico del país, con 6.131 crímenes en el período, seguido de Bahia (noreste) con 5.733 muertes violentas, según el documento.
En tercer lugar está el estado de Rio de Janeiro, cuya capital acogerá los Juegos Olímpicos en agosto, con un registro de 5.522 homicidios. "Brasil no está atendiendo este problema", afirmó el investigador.