De este modo, todos quedan contentos: los fanáticos del iPhone, pero también todos los demás espectadores que ya no se ven molestados por timbres o conversaciones inoportunas.
La tendencia se replicó en algunos teatros británicos, donde se registra una creciente tendencia de los espectadores en las salas del West End londinense a usar sus teléfonos celulares durante la función
"No hay duda de que perturba a los demás espectadores, y probablemente también a los miembros del elenco", comentó recientemente el crítico David Lister en el Independent.
"Y por supuesto -agregó- uno espera que la gente esté demasiado ocupada siguiendo la acción como para pensar en sacar sus teléfonos celulares del bolso o el bolsillo. Sin embargo, por otro lado están lo suficientemente involucrados como para querer publicar un comentario'.