"Llegamos tres minutos después" con un coronel de los bomberos de París, "
que fue heroico, que puso en marcha todos los auxilios. Y mientras nos hacíamos cargo de las víctimas, ellos (los asesinos) seguían matando gente en la calle...".
"No pude salvarlos", dice Pelloux, llorando a sus colegas muertos. Para algunos "ya no había nada que hacer porque les dispararon en la cabeza". . - No ganará la estupidez En cuanto a
Charb, director de la revista, muerto junto a los dibujantes Cabú y Wolinski, "creo que debió levantarse y tratarlos de imbéciles o hacerles un corte de manga, o tratar de quitarles las armas. En la posición en la que murió, estaba enredado en la silla, es como si hubiera sido asesinado cuando se estaba levantando. Yo lo conozco bien, era mi hermano, y sé que debió hacerles eso...". Los heridos, entre ellos el dibujante Riss y los periodistas Philippe Lançon y Fabrice Nicolino, estaban mejor el jueves por la mañana, según Pelloux.
En el estudio del canal iTélé, Pelloux contó asimismo que llamó a
François Hollande inmediatamente después del ataque:
"Llamé al presidente, me lo pasaron enseguida. El dijo ya llego". "El presidente quiso vernos cuando vio que el periódico tenía dificultades este verano. Fuimos a verlo: el presidente quería cambiar la ley para que los periódicos sigan existiendo", dijo.
La solidaridad que se ha manifestado desde el atentado "me hace ser optimista", explicó a la AFP el médico y cronista.
Las "miles de personas" que se manifestaron el miércoles y "las palabras de François Hollande, de David Cameron y de Barack Obama, es algo muy importante". "Las dos cosas que hacen huir a los integristas son la cultura y la libertad de la prensa. Los países democráticos deben hacerlas vivir", dijo y añadió que Charlie Hebdo se publicará el miércoles próximo, como de costumbre. "Todos tenemos nuestra pena, nuestro dolor, nuestros miedos, pero vamos a hacerlo de todos modos porque la estupidez no ganará", concluyó.