Rodrigo Paz se refirió al exasesor político de Javier Milei, que cumple prisión preventiva en ese país por el presunto intento de femicidio de su expareja, Nadia Beller.
Rodrigo Paz se refirió al exasesor político de Javier Milei, que cumple prisión preventiva en ese país por el presunto intento de femicidio de su expareja, Nadia Beller.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, aseguró este miércoles que el consultor político argentino Fernando Cerimedo, que cumple prisión preventiva en ese país por presunto intento de femicidio contra su expareja, Nadia Beller, “jamás tuvo autorización” para representar al Ejecutivo ni a su familia.
A través de un mensaje grabado y difundido por la Presidencia, Paz sostuvo que nunca existió un contrato ni una relación laboral directa con Cerimedo en las mismas condiciones que mantienen los ministros, viceministros o delegados presidenciales. “Cerimedo jamás tuvo la autorización de representar a este boliviano (el presidente), a la Presidencia, al Gobierno o a mi familia. Las representaciones institucionales se hacen a través del mandato institucional, como puede ser un ministro, un viceministro o un delegado presidencial. No hay asesores principales”, afirmó.
Paz explicó que el exasesor de Javier Milei llegó a Bolivia durante las elecciones de 2025 para trabajar con otros candidatos presidenciales. Luego de que el dirigente de la ultraderecha avanzara a la segunda vuelta, ambos tomaron contacto y el argentino comenzó a colaborar con su campaña para el balotaje, donde fue presentado como un “estratega de reconocimiento mundial”. “Ganamos las elecciones y, a partir de ello, no solo cooperó en esa elección, sino al inicio del Gobierno”, señaló.
De todos modos, aclaró que su permanencia posterior en el país no tuvo la continuidad necesaria como para establecer una modalidad de trabajo permanente.
Las declaraciones se produjeron en medio de los cuestionamientos de distintos sectores opositores, entre ellos el expresidente Evo Morales y el vicepresidente Edmand Lara, quienes sostuvieron que Cerimedo fue asesor personal de Paz. El Gobierno boliviano rechazó esa interpretación y dijo que el consultor político colaboró durante la campaña electoral y que, posteriormente, participó de manera puntual en cuestiones vinculadas con la comunicación.
El vínculo entre ambos volvió a quedar bajo la lupa después de que Beller asegurara que Cerimedo tenía una oficina junto al despacho presidencial en la Casa de Gobierno y que se desempeñaba como asesor de Paz. Además, la abogada afirmó que el consultor le había ofrecido trabajar para el Ejecutivo.
Cerimedo permanece detenido desde el 18 de agosto y cumple prisión preventiva por 180 días. La Fiscalía lo imputó por el presunto delito de femicidio en grado de tentativa y consideró que habría enviado sicarios para atacar a Beller. El consultor negó las acusaciones a través de su defensa, que calificó el caso como un “show político”.