Andy Burnham aseguró que establecieron "una buena conexión" con el presidente de Estados Unidos durante un encuentro en Nueva York.
Andy Burnham aseguró que establecieron "una buena conexión" con el presidente de Estados Unidos durante un encuentro en Nueva York.
El primer ministro británico Andy Burnham se reunió con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas y confirmó que durante el encuentro hablaron sobre las Islas Malvinas. Hasta el momento, no trascendieron detalles sobre qué se dijeron acerca del archipiélago ni cuál fue la posición de Trump durante la conversación.
La reunión, que se extendió durante media hora y fue a solas, también incluyó conversaciones sobre comercio, inmigración, las Islas Chagos, Gaza, Cisjordania y los colonos. Burnham aseguró posteriormente que ambos "establecieron una buena conexión", en un encuentro marcado por el intento británico de mantener una relación estable con Washington en un contexto de diferencias entre ambos países.
Fue el propio Burnham quien confirmó que las Malvinas estuvieron entre los asuntos abordados durante su primera reunión presencial con Trump. La cuestión adquiere especial relevancia por tratarse de uno de los temas sensibles de la relación entre Argentina y el Reino Unido, aunque el contenido de la conversación entre ambos mandatarios no fue difundido.
Trump, por su parte, mantuvo un tono positivo durante el encuentro y sostuvo que las relaciones entre Estados Unidos y Gran Bretaña están mejor que durante la gestión del anterior primer ministro. "No, creo que están en alza. Bueno, están mejor ahora que con su anterior primer ministro, digámoslo así", afirmó el presidente estadounidense ante los periodistas.
"Pero no, creo que en este momento, dada mi relación con el primer ministro —con Andy—, creo que... creo que nos va muy bien", agregó Trump. El mandatario también mencionó posibles acuerdos con empresas británicas emblemáticas, entre ellas Rolls-Royce, y describió a Burnham como una persona con la que podría hacer negocios.
Durante la conversación, Trump calificó a Burnham como un empresario nato y aseguró que "capta la situación" y "entiende lo que había que hacer". También destacó el "enorme patriotismo en Gran Bretaña", aunque consideró que el país está "a la espera de un buen liderazgo, a la espera del éxito".
Burnham también habló sobre la situación interna del Reino Unido y sostuvo que el país atravesó "demasiadas turbulencias" y una sensación de incertidumbre respecto del rumbo que está tomando. En ese sentido, planteó la necesidad de presentar un plan para definir la trayectoria británica durante los próximos diez años.
"El país tiene un enorme potencial, y es hora de transformar la narrativa sobre Gran Bretaña en una historia positiva y de infundir esperanza en toda la nación", afirmó el primer ministro, quien señaló que Trump compartió esa visión durante la reunión.
La inmigración también ocupó parte de la conversación. Burnham reconoció que se trata de "un tema importante en la política británica" y afirmó que su compromiso es adoptar "un enfoque controlado". Según explicó, existe una diferencia entre la migración controlada y la no controlada, aunque remarcó que el Reino Unido no está en contra de la migración en general.
El primer ministro mencionó además la importancia de los cruces de pequeñas embarcaciones y sostuvo que durante este verano se reducirían aproximadamente a la mitad respecto del promedio de los últimos seis años. Trump también habló sobre inmigración y afirmó que Estados Unidos logró detener los cruces fronterizos hacia su territorio.
Pese al clima distendido del encuentro, existen diferencias entre Londres y Washington sobre cuestiones estratégicas. Entre ellas aparecen la guerra en Irán, Ucrania, la defensa británica, las Islas Chagos y la política energética del Reino Unido. También se mencionaron asuntos como la reunificación de Irlanda.
Las Islas Chagos constituyeron uno de los puntos de desacuerdo durante la conversación. Gran Bretaña negoció con Mauricio un acuerdo sobre el archipiélago, mientras que Trump se opone a esa iniciativa. En paralelo, el Reino Unido mantiene una posición estratégica respecto de la guerra en Irán que obstaculiza algunos de los planes estadounidenses.
Para Burnham, el encuentro al margen de la Asamblea General de la ONU podía tener una menor trascendencia política después de que fracasara el intento de realizarlo en Washington debido a conflictos de agenda vinculados con la visita de Estado del presidente chino Xi Jinping. La prioridad fue establecer una relación de trabajo con Trump frente a futuras situaciones de tensión.
Antes de su discurso ante la Asamblea General de la ONU, Burnham también planteó la necesidad de analizar el impacto del Brexit durante la última década y anticipó conversaciones con la Comisión Europea. Está previsto que se reúna con Ursula von der Leyen para intentar acordar una fecha para una cumbre destinada a redefinir la relación entre el Reino Unido y el bloque europeo.