La publicación recuerda, asimismo, que el nombre del ahora papa Francisco ya había surgido en los documentos filtrados por el portal WikiLeaks de Julian Assange.
WikiLeaks revelaba despachos de los servicios secretos estadounidenses en los que se hablaba de
Bergoglio como uno de los papables en el cónclave de 2005, así como otros documentos fechados en 2007 que relataban su relación con el gobierno argentino.
Entre otros espiados se encontraría el presidente del Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como el Banco del Vaticano, el alemán Ernst von Freyberg, que fue nombrado en febrero de 2013 por Benedicto XVI tras los escándalos que salpicaron a su predecesor.
La publicación explica que las llamadas captadas en el Vaticano se archivaban bajo cuatro clasificaciones: "Intenciones de liderazgo", "Amenazas al sistema financiero", "Objetivos de política exterior" y "Derechos Humanos".
Al ser consultado sobre esta información, el portavoz de la oficina de prensa del Vaticano, Federico Lombardi, afirmó que no tiene información sobre este asunto y añadió que no tienen "ninguna preocupación al respecto"