La agregada de Prensa de la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, Shannon Farrell, aseguró ayer que ese país lamenta “mucho” que se haya filtrado al periodismo información confidencial que involucra a la presidenta Cristina Kirchner, pero resaltó que el Departamento de Estado no hace “espionaje”, sino “diplomacia”.
Farrell sostuvo que se trató de un cable genérico el que pedía en 2009 informes sobre la salud física y psicológica de la jefa de Estado, y defendió la tarea que lleva adelante la embajada de su país en la Argentina: “No hacemos espionaje, hacemos diplomacia”, remarcó la funcionaria.
“Me da mucha pena por una persona que está de luto, como la Presidenta, que ella tenga que ver estas cosas y preocuparse por estas cosas (...) Muchos de los cables que están saliendo se escribieron en el pasado, no es de ahora”, sostuvo Farrell.
También dijo que ningún funcionario de la sede diplomática estadounidense en Buenos Aires respondió el pedido de informes sobre la jefa de Estado, al tiempo que le restó importancia al hecho de que los cables desde Washington tengan la firma de la secretaria de Estado, Hillary Clinton.
“Lamentamos mucho que esto haya pasado. Reconocemos que va a costarnos un poco de trabajo volver a tener la misma confianza de ciertas personas, de ciertos amigos. Llevamos años tratando de generar contactos, amistades y de tener confianza con nuestros aliados”, expresó.
En este sentido, solicitó al periodismo que no confunda “lo que es un diplomático con un espía” y agregó: “Los diplomáticos del mundo saben que así funciona.”
“Mucha desinformación”
“Están saliendo muchas cosas en los diarios, mucha desinformación sobre lo que hacemos, lo que no hacemos”, expresó, e indicó que la tarea que llevan adelante en la embajada es recabar información y “generar contactos”.
En medio de un escándalo mundial provocado por los WikiLeaks (la filtración a la prensa de material confidencial del gobierno estadounidense), Farrell insistió en que el trabajo diplomático consiste en “generar amistades para conocer mejor a la gente en los países en donde estamos”.
“Trabajamos en muchos temas (...) Escribimos informes para informar a Washington. Escribimos muchos informes. Es igual que un periodista que tiene conversaciones con fuentes y (Estados Unidos) al igual que los periodistas protege sus fuentes”, dijo la agregada de prensa.
De todos modos, procuró bajarle el tono a la polémica generada por el pedido de investigación sobre la salud física y mental de Cristina Kirchner en 2009: “Desconozco el cable en particular, (pero) se trata de información genérica”, apuntó.
“Esos informes son incompletos y sacados fuera de contexto”, aseguró.
En este contexto, aclaró que si bien los cables llevaban la firma de Hillary Clinton, no quiere decir que la secretaria de Estado los haya escrito o enviado.
Farrell dijo que se distribuyen “miles de cables por día” en todo el mundo y con las ocupaciones que tiene en la actualidad la secretaria de Estado le resultaría imposible encargarse de estos asuntos personalmente.
La funcionaria sugirió que los cables se firman como parte de una rutina de trabajo diaria, incluso en el caso del material que lleva la rúbrica de la embajadora de Estados Unidos en el país, Vilma Socorro Martínez.
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