Asimismo, el Pontífice "asegura simpatía y cercanía en la plegaria" e "invoca la paz de Dios sobre los muertos y su consuelo sobre aquellos que sufren".
Francisco además "da fuerza a todos aquellos que están comprometidos en el trabajo de ayuda y asistencia" después del ataque.
"En este tiempo de luto, el Papa reza para que todos los bostonianos estén unidos en la decisión de no quedar abrumados por el mal, sino combatir el mal con el bien, trabajando juntos para construir una sociedad más justa, libre y segura para las generaciones por venir", concluye el telegrama.