Los diputados decidieron no oponerse a una serie de enmiendas menores al proyecto de ley propuestas por la Cámara de los Lores y dejar así vía libre al matrimonio homosexual en Inglaterra y Gales.
El texto casi no ha provocado debate en la opinión pública, mayoritariamente favorable, pero sigue dividiendo al partido conservador.
Para los británicos, el cambio es sobre todo simbólico, porque las parejas homosexuales tienen los mismos derechos de paternidad que las parejas heterosexuales y pueden adoptar, recurrir a la procreación médicamente asistida y a una madre portadora, siempre y cuando no sea remunerada.
Desde 2005 también existe la unión civil entre personas del mismo sexo.