Jensen Huang, Lisa Su, Elon Musk y Tim Cook compartieron la mesa principal con los presidentes, mientras Jeff Bezos, Zuckerberg, Pichai, Nadella y Altman también participaron.
Donald Trump y Xi Jinping compartieron una cena de Estado en la Casa Blanca junto a varios de los principales ejecutivos de la industria tecnológica. En la mesa principal estuvieron Jensen Huang, de Nvidia; Lisa Su, de AMD; Elon Musk, de Tesla y SpaceX, y Tim Cook, ex CEO de Apple, junto con sus parejas y las primeras damas Melania Trump y Peng Liyuan.
También participaron Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, Sundar Pichai, Satya Nadella y Sam Altman. La presencia de los líderes de algunas de las compañías más importantes del sector tecnológico le dio a la reunión un fuerte perfil empresarial, además del componente diplomático del encuentro entre los presidentes de Estados Unidos y China.
El único CEO que se refirió públicamente a la cena fue Musk, quien republicó un video con los discursos de Trump y Xi y acompañó la publicación con una breve frase: “Fue conmovedor”. El resto de los ejecutivos no realizó comentarios públicos sobre la reunión.
Los invitados estuvieron vinculados con sectores estratégicos como la fabricación de semiconductores, la inteligencia artificial, las redes sociales, el comercio electrónico y las plataformas digitales. Nvidia y AMD ocupan un lugar central en la producción de chips, mientras que Tesla, Apple y Amazon mantienen vínculos comerciales con China.
A su vez, Meta, Microsoft, Google y OpenAI forman parte de la competencia por el desarrollo de inteligencia artificial. La presencia de sus principales referentes mostró el peso que tiene la industria tecnológica en las relaciones económicas entre Washington y Beijing.
Huang, Musk y Cook ya habían acompañado a Trump durante su visita oficial a China en mayo de 2026. En aquella gira, el presidente estadounidense mantuvo una cumbre de dos días con Xi Jinping y abordó asuntos vinculados al comercio y a la competencia tecnológica, especialmente en el área de inteligencia artificial.
Durante la cena, Trump y Xi destacaron la cooperación y los vínculos históricos entre Estados Unidos y China. Ambos presentaron el encuentro como una oportunidad para reforzar una relación bilateral basada en el comercio, los intercambios culturales y la estabilidad entre las dos potencias.
Trump sostuvo que, pese a que ambos países representan sistemas diferentes, los vínculos entre sus pueblos se mantienen. También recordó los primeros contactos diplomáticos y comerciales entre Estados Unidos y China y afirmó que ambas naciones pueden construir una relación que contribuya a la prosperidad y la seguridad de las próximas generaciones. Como regalo para Xi, entregó una escultura de un águila calva, símbolo nacional estadounidense.
Xi agradeció la recepción de Trump y Melania Trump y afirmó que la reunión permitió alcanzar “nuevos consensos” sobre distintos asuntos. El presidente chino sostuvo que esas coincidencias aportan contenido a una relación “constructiva” y de estabilidad estratégica entre Washington y Beijing, y repasó episodios históricos de cooperación, incluido el comercio iniciado tras la independencia de Estados Unidos.
La visita de mayo había incluido además conversaciones sobre el estrecho de Ormuz, Irán, Corea del Norte y el acceso a mercados. Washington anunció compras chinas de aviones Boeing y productos agrícolas, además de compromisos sobre tierras raras, aunque Pekín no confirmó públicamente todos los acuerdos comerciales detallados por Estados Unidos. Según la Casa Blanca, ambos gobiernos también acordaron impulsar una relación de estabilidad estratégica y crear mecanismos bilaterales sobre comercio e inversión.