Las primeras hipótesis hablan de un fallo en el sistema de frenos del ómnibus o, incluso, de la pinchadura de uno de los neumáticos como la causa que le llevó a chocar contra varios coches y golpear después un guardarraíl, para salirse de la ruta y terminar cayendo por el viaducto.
El ente Autopistas italianas asegura que el vehículo, fletado por la compañía Mondotravel, llegó a alta velocidad a un tramo en pendiente descendiente en el que ya se habían producido accidentes muy graves y que está señalizado con indicadores para reducir la velocidad.
"La situación es crítica. Nuestros hombres están trabajando para salvar el mayor número de vidas posibles mientras sobre ellos existe la amenaza de estos pedazos de cemento que, en vilo sobre el viaducto, podrían caerles encima", afirmó en declaraciones al canal de televisión Sky Tg24 el jefe de los bomberos, Pellegrino Iandolo.
Según los medios de comunicación italianos, los ocupantes del bus regresaban a Nápoles de una pequeña excursión por los lugares de culto del Padre Pío en la provincia de Benevento, siempre en la región de Campania.
Los pasajeros procedían en su mayoría de las localidades de Giuliano de Campania, Mugnano de Nápoles y Marano y entre ellos había varios niños, aunque las autoridades no han facilitado la cifra exacta.