Una de las tradiciones de los enamorados que llegan a
Paris es dejar un candado en alguno de sus puentes con un deseo y tiran la llave al agua para inmortalizar su amor. Sin embargo, en junio pasado,
unos 2,40 metros de la baranda del Puente de las Artes que atraviesa el río Sena entre el Louvre y la Academia Francesa,
se desmoronaron por el peso de los candados. La alcaldía de París anunció que sacará los candados porque "las alambradas no toleran el peso y empiezan a ser un problema". Para reemplazarlo, el gobierno municipal colocará adhesivos en sus puentes e invita a las parejas de enamorados a reemplazar los candados por "selfies" y, así, inmortalizar su cariño con fotos.