Luego de que el primer acuerdo de paz fuera rechazado por el pueblo colombiano por muy ajustado margen, el entendimiento fue rechazado en esa consulta popular, las autoridades de Colombia y los líderes del grupo guerrillero decidieron reabrir las negociaciones en La Habana sobre la base de las centenares de sugerencias acercadas por los sostenedores del NO. Se acordaron entonces decenas de modificaciones y agregados hasta llegar a la redacción que se firmó este martes y que todavía no conforma a los sectores de la oposición liderados por el ex presidente
Álvaro Uribe.
El presidente
Santos decidió esta vez evitar un nuevo plebiscito y optó por enviar el texto al Congreso para que sea refrendado por los legisladores, un trámite que el gobierno espera que se complete la semana próxima.