La iniciativa establece, asimismo, que los caballos maltratados sean trasladados a refugios gestionados por entidades protectoras de los animales, y que los más dóciles sean llevados a instituciones infantiles donde se utiliza la equinoterapia.
Otro punto del petitorio solicita atención veterinaria y control minucioso de cada caballo utilizado para tirar de los carros, mientras dure el proceso de transición, como así también “la dignificación del trabajo del cartonero, y que sea reconocido como agente de reciclaje en condiciones laborales dignas e higiénicas, acabando con la marginalidad”.
Laura apuntó que son numerosos los casos de caballos que son sobreexigidos por la pesada carga que transportan los carros, situación que incluso ha determinado la denuncia ante la policía, ante el incumplimiento de la legislación que protege a los animales.