Justamente TBA había iniciado en diciembre de 2009 la renovación de vías y cruces en el tramo Ciudadela-Castelar, obra que tras la tragedia de Once del 22 de febrero de 2012 quedó paralizada, y la UGOMS reanudó parcialmente, ya que aún queda pendiente el reemplazo de los cambios de vías.
La zona de Ramos es una de las más complicadas para cruzar las vías, ya que estas se desarrollan entre dos arterias con intenso tránsito -avenida Rivadavia y Segunda Rivadavia- y hay un solo cruce a distinto nivel (distintas organizaciones vecinales se opusieron a la construcción de bajo niveles) situado en el límite con
Tres de Febrero, a la altura de la avenida Díaz Vélez-República, de difícil acceso por la disposición de las calles, y que se satura con facilidad en las horas pico.
El otro cruce a distinto nivel está situado en Haedo, a 30 cuadras del centro de Ramos y también se encuentra saturado.