En muchos comercios y veterinarias venden semillas conocidas como "hierba gatera", para ser plantadas y ofrecidas a las mascotas. Se trata de semillas de cebada, trigo y avena entre otras, que son efectivas y fáciles de conseguir. Al comer hierbas, el gato regurgitará, expulsando el pelo molesto, acompañado de todo lo que en ese momento tenga en el estómago. Pero no hay que asustarse, porque en forma inmediata el animal se encontrará mucho mejor y comenzará a comer de nuevo, a beber agua y a jugar, ya que se ha liberado de la molestia que sentía.
Además de proporcionarle plantas adecuadas para que el gato se purgue en forma natural, es conveniente tomar otras medidas de prevención, como cepillarlo con cierta frecuencia para liberarlo de los pelos muertos de su pelaje. Lo ideal es pasarle el cepillo a contrapelo, para eliminar los pelos que sobran, y después en el sentido contrario. También se puede añadir más fibra a su dieta en forma de verdura o salvado, para facilitar la digestión, y también se le puede dar malta de vez en cuando, que es una pasta que venden en tubos y que a muchos gatos les agrada, aunque otros no pueden ni olerla. En casos más graves será necesario acudir a los laxantes o medicamentos recetados por el veterinario. De cualquier manera lo mejor siempre es prevenir, ya que si se deja que el problema avance, se puede llegar al extremo de tener que acudir a la intervención quirúrgica, porque se le podría producir una oclusión intestinal, que aunque es rara, es bastante peligrosa.
También es una ayuda el baño regular, aunque la tarea de bañar a un gato es realmente complicada si el animal no está acostumbrado desde cachorro. Como realmente, el gato es un animal que dedica mucho tiempo del día a su propio aseo, el baño sólo debería practicarse cuando sea necesario, si realmente está sucio, en el caso de gatos que salen al jardín o al campo, antes de una exposición, por ejemplo, o en el caso de que algún tratamiento dermatológico lo requiera. En circunstancias normales, un cepillado diario a fondo elimina toda la suciedad del manto y resulta más beneficioso para el gato. No obstante, éstas son algunas precauciones a tener en cuenta antes de bañar a nuestro gatito por primera vez.
TIPS
-Las calorías que gasta un gato dependerá de su peso y su edad principalmente. Para calcular la ración de alimento, las etiquetas de los productos aportan información relevante en este aspecto.
-11 meses dura el período de gestación de los caballos. La hembra da a luz a una única cría, aunque rara vez ocurre, las yeguas de edad avanzada pueden tener gemelos o 3 o más potrillos.
¿Y SI LLEGA UN BEBÉ?
La llegada de un bebé a la familia ocasiona cambios de hábitos y costumbres en el hogar, y si una mascota forma parte de la familia, también tendrá que adaptarse a la nueva situación.
LLAMANDO AL DOCTOR
Cuando una gata está dando a luz, será necesario llamar de urgencia al veterinario si se retrasa o demora demasiado el parto, si hay pérdidas de sangre pos parto o cuando no quiera alimentar a las crías.
Consejos para la hora del baño de nuestro gato
Si se acostumbra a bañar al gato desde cachorro, es importante tener algunos aspectos preventivos y otros que lo harán sentir confortable a la hora del baño.
Algo muy importante para evitar enfermedades y resfríos es que el calendario de vacunaciones del animal esté al día.
Para el baño conviene usar un champú específico para gatos, no utilizar el de las personas, y mucho menos acondicionadores o suavizantes.
La habitación deberá estar templada y sin corrientes de aire. La temperatura del agua debe estar tibia, cercana a los 30 grados, dejando correr un rato el agua, para que el animal se vaya acostumbrando al ruido. La intensidad del chorro debe ser moderada, y nunca dirigido directamente hacia la cara o las orejas.
Una vez que el gato está mojado, se debe proceder a un exhaustivo enjabonamiento, dejando que el jabón actúe sobre el manto unos 5 minutos. Una vez concluida esta fase es preciso enjuagar con abundante agua para que no queden restos del producto que puedan provocar después picazones o malestar. Antes del secado, conviene retirar toda la humedad posible con una o más toallas, y luego secar con un secador, al que ya deberá estar acostumbrado el animal.. Esta es la parte más delicada y la que más disgusta a los gatos. Se puede conectar el aparato unos minutos antes de secarlo para que se vaya acostumbrado al ruido, e ir practicando breves maniobras de acercamiento para que se dé cuenta que es inofensivo. Si se aterroriza, lo mejor será secarlo a toalla y dejarlo en una habitación tranquila y cálida.