24 de septiembre 2013 - 00:01
La diversión a veces puede representar peligros
Las mascotas siempre están dispuestas a jugar y divertirse; pero a veces corren peligro cuando salen a la calle o juegan con ciertos objetos. También hay que tener una especial atención cuando juegan con niños, por lo que hay que estar prevenidos. Por eso es conveniente estar atentos para saber cómo actuar ante algunas situaciones de emergencia
la diversion a veces puede representar peligros
Es raro conocer alguna mascota aburrida. Son inteligentes, ocurrentes y les encanta jugar y divertirse. Pero a veces lo hacen  con cualquier objeto que encuentran dentro de la casa o en la calle. Ellas no son concientes de los peligros a los que se exponen al salir a la calle o al divertirse. Necesitan cuidados y atención especial como los niños. Por eso es conveniente estar prevenidos para saber como actuar ante algunas situaciones de emergencias que se pueden generar un día de diversión.

No importa la edad ni la raza del perro, lo importante es que estar prevenidos ante cualquier incidente o emergencia que pudiera dañarlo. Ante una situación semejante, es recomendable tener los conocimientos y técnicas básicas sobre primeros auxilios para poder ayudarlos, en muchos casos, a salvarles la vida mientras se acude de inmediato al veterinario.

De la ayuda inmediata que se le pueda brindar dependerá no solo su vida, sino también su salud. En ningún momento hay que perder la calma, eso ayudará a que el animal se tranquilice. Primero hay que  evaluar la gravedad de las lesiones y actuar con prudencia para ganar tiempo y disminuir el dolor que le afecta al animal antes de que lo examine su veterinario, quien le dará un diagnóstico final e indicará el tratamiento más adecuado. Algunos de los accidentes o emergencias más comunes que se pueden ocasionar con las mascotas son atropellos, envenenamiento, heridas por mordeduras, asfixias, quemaduras, insolación, hemorragias y fracturas.

Hay que tener presente que el perro, cuando tiene una dolencia, se vuelve agresivo y puede hasta llegar a morder a su dueño o a la persona que le está prestando ayuda, ya que lo que él intenta es defenderse mientras trata de  recobrar la conciencia. Lo más recomendable es tranquilizarlo y colocarle un bozal o algo similar como una tira larga, un pañuelo de seda o una corbata sobre el hocico, para evitar que haga o se haga daño.

Lo primero que debe hacer ante un accidente es saber cómo explorarlo para tener noción de las dolencias que pueda manifestar. Así se podrá actuar inmediatamente para calmarlo. Un examen rápido permitirá constatar cualquier  anormalidad en su organismo, se sabrá si tiene alguna hemorragia externa, se podrá observar el color de las  mucosas, la frecuencia de su respiración, el pulso, la temperatura, algún olor extraño y si se encuentra en estado consciente o inconsciente. Conviene comenzar por la cabeza y el cuello evaluando cualquier afección, rigidez y  dolor. Luego observar sus pupilas y si reaccionan ante la luz; chequear si hay sangre en sus oídos y en su nariz.

Es bueno abrirle la boca y ver la posición de su lengua, el color de la mucosa oral y cómo están sus dientes. Muy  cuidadosamente, se puede palpar el cuello para verificar en qué condiciones se encuentran los músculos, si existe  algún hematoma y qué tan alterado pueda estar el pulso arterial. Además habrá que asegurarse que no presente  dificultades para tragar, y palpar con suma delicadeza si sufre algún dolor en su caja torácica y si respira con dificultad.

Es imprescindible comprobar si existe lesión, dolor o aumento del volumen de su abdomen y evaluar si hay presencia de vómitos. Lo mismo hay que hacer con sus miembros, determinando el color, la posición y la temperatura.También examinar la columna sin mover mucho al animal, para evitar complicaciones si llegase a existir una fractura o luxación. Ante toda esta exploración, hay que anotar todo lo que se observa para que el veterinario esté al tanto  mientras lo evalúa para descartar cualquier problema y garantizarle una pronta recuperación que irá acompañada de un tratamiento y consejos a seguir. Estas son medidas preventivas y en ningún momento sustituyen la labor que  cumple el veterinario. Son técnicas básicas que se pueden poner en práctica en un momento de emergencia, y que  ayudarán al especialista a prestarle la atención adecuada lo antes posible.

TIPS
-Los canarios necesitan disponer de agua fresca cada día para poder sobrevivir. Por eso es conveniente cambiársela cada día, aunque aún tenga, y además limpiar en forma regular su bebedero.

¿Juegan a cazar?
-Al jugar, los gatos desarrollan aptitudes para la caza. Cada juguete se convierte en su presa. Animando al gato a jugar, se beneficia su psicología y combate el aburrimiento.

Infecciones en los loros
-Para evitar problemas o infecciones en las patas de los loros, hay que mantener sus jaulas y perchas siempre limpias y facilitarles elementos para desgastar su pico.

Socorrerlos en un momento de emergencia

Tanto en ojos como en oídos pueden alojarse semillas o algún cuerpo extraño. Si la mascota sacude la cabeza con  frecuencia, la pone hacia un lado o se frota los ojos con la pata o con el borde de algún mueble, se podría estar frente a ese peligro. No conviene intentar sacar el cuerpo extraño porque se le podría ocasionar un daño mayor, lo mejor es que lo haga un profesional.

Ante un accidente de tránsito hay que mantener al animal en posición de salvamento, tendido sobre su costado derecho, además de mantenerlo abrigado con una manta y llevarlo  inmediatamente al veterinario.

Si sangra o tiene hemorragia convendrá presionar la zona con un paño limpio, gasas o algodón, aplicándolos uno  encima del otro, sin retirar el anterior. Los torniquetes en los miembros deberían constituir la última medida y  aplicarse solamente durante algunos minutos, nunca más de 15, utilizando tiras de tela y evitando las gomas o cuerdas. Se puede introducir un palo o un lápiz en el nudo y dar varias vueltas para estrechar la tela de la venda hasta que pare la hemorragia. Si hay algún hueso roto, hay que tratar de inmovilizarlo con una tablilla. En caso de una mordedura de otros animales observar una herida con sangre o fluido sanguinolento. Muchas veces no se  observa nada a simple vista, pero si se lo estudia con detenimiento, se puede ver la zona afectada con los pelos  pegados, inflamada y caliente.

Durante las peleas, los perros suelen morderse en el cuello, la cara, las orejas y el pecho. Aunque las marcas de los colmillos parezcan poco profundas, siempre es recomendable consultar al veterinario con el fin de descartar  daños en el tejido muscular. Por último es importante disponer de un botiquín de primeros auxilios con los  instrumentos y materiales básicos,que permitan atender cualquier emergencia mientras se espera la atención  veterinaria. Gasas, agua oxigenada, desinfectante, cinta adhesiva y vendas, entre otras cosas.