LEO: las mascotas de este signo buscan llamar la atención todo el tiempo. Suelen ser cariñosas pero pueden cambiar de ánimo y distanciarse del dueño no sólo si no se les presta la atención que creen merecer sino también si no les permite hacer todo lo que quieren.
VIRGO: son especiales refinadas, exquisitas hasta maniáticas, pero si se las sabe tratar son muy adaptables. No son pacientes pero sí exigentes ya que por cualquier gracia que hagan esperan su premio. Exigen orden y rutina para con su habitat y comidas, y de viejas suelen ser malhumoradas.
LIBRA: son las elegantes por excelencia de su especie, no les gustan los juegos rudos ni los manoseos. Todo lo que sea vulgar lo detestan, no se adaptan a los cambios ni a los aprendizajes si bien tiene una inteligencia veloz. Les agrada todo lo que sea bonito, limpio y nada de encierros.
ESCORPIO: fieles hasta la muerte son celosas hasta sacarte los ojos pero son capaces de llegar al sacrificio por sus amos. Mimosas y pacientes tienen iniciativas propias, aprenden si se les enseña desde pequeñas. Pueden llegar a ser feroces guardianes pero siempre hay que ponerles límites.
SAGITARIO: inquietas, paseanderas, movedizas, dadas a escaparse. Son muy polifacéticas e individualistas pero se adaptan a las circunstancias. Si se les enseña buenos modos pueden llegar a destacarse porque su primordial interés es ganarse la simpatía de los otros. Son fieles defensoras del hogar.
CAPRICORNIO: son un plomazo porque no se apuran por nada ni por nadie. Llevan su ritmo y no lo alteran. En sentimientos son frías y distantes y demuestran su seguridad para hacer notar su responsabilidad. De pequeñas son tristonas pero de adultas son de alegre y buena compañía.
ACUARIO: son los mejores amigos posibles dentro de su especie. Son divertidas, simpáticas y la payasita de las reuniones siempre que se les festeje y su amo le sea fiel. Cree que todo es de todos y no es celosa de sus comidas. Aprende todo lo que se le enseña, es excéntrica y nunca olvida.
PISCIS: amorosos pegotes que están siempre atrás de su amo sin despegarse en todo el día. A veces fastidian por sus mimos y caricias. Como sólo piensan en dar cariño hay que enseñarles desde chicos para discipinarlos y entretenerlos. Cuando quieren algo lloran y gimen hasta que lo logran.