La ruta migratoria que las aves siguen para regresar a sus terrenos de reproducción puede ser diferente de la que usaron para llegar a los sitios de invernación. Esto sucede en gran parte porque las condiciones ambientales son distintas en las diferentes estaciones del año. También puede variar el sitio de invernación dependiendo del clima.
La distancia que algunas aves tienen que recorrer para llegar a su destino muchas veces son enormes. Algunas aves realizan sus viajes sin parar, aprovechando sus reservas de grasa y sus energías al máximo, en tanto que otras, que migran a través de los continentes, generalmente hacen varias paradas para obtener alimento y seguir su viaje. Algunas especies pequeñas, según calculan los investigadores, recorren 4 mil kilómetros en cinco o seis días.
¿Cuál es el misterio de su orientación?
Las aves son maestras de la navegación. Para poder llegar a su destino necesitan conocer la dirección en la que deben volar, por eso tienen que orientarse, y además ser capaces de reconocer el sitio final. Para hacerlo, utilizan básicamente tres brújulas: la magnética, las estrellas y el Sol. Algunas especies se ayudan también por los sentidos del olfato, el oído y la vista.
La parte más difícil de la migración es el viaje. Las aves tienen que enfrentar numerosos peligros durante su travesía, como fenómenos atmosféricos impredecibles, huracanes o tormentas, que las pueden alejar de su ruta y provocar muertes masivas. Sin embargo, en un viaje normal es necesario saber perfectamente la ruta que las llevará a su destino final y la manera de llegar a él sin salirse de la ruta.
Saber cómo se orientan y navegan las aves ha sido un misterio, por eso una gran cantidad de científicos, mediante investigaciones, lograron determinar algunos parámetros. Existen aves que solamente viajan de día; otras migran exclusivamente de noche y también existen grupos que lo hacen de día o de noche. Se conocen varios mecanismos mediante los cuales se guían. Uno es utilizar marcas del terreno fácilmente reconocibles, como montañas, ríos, praderas y valles. Las aves que lo hacen por primera vez van acompañadas por adultos que ya conocen el camino, y son también capaces de aprender las marcas de la ruta. Se cree que las aves son también capaces de reconocer visualmente algunos fenómenos de la atmósfera, por ejemplo ciertos cúmulos de nubes. Sin embargo, las estrellas y el Sol son las guías más importantes de las aves durante sus viajes, como también otros mecanismos determinados por olores y cambios de la presión atmosférica, que algunas aves son capaces de detectar.
TIPS
-La jaula adecuada para un canario no tiene que ser muy grande ya que no es un ave que requiera demasiado ejercicio, aunque le servirá de estímulo situarlo cerca de una ventana y de otras aves.
-90 kilómetros por hora o más es la velocidad que suelen alcanzar las palomas mensajeras, y son capaces de volver al palomar desde distancias superiores a los 700 km.
¿Y LOS CABALLOS?
El tamaño de los caballos varía considerablemente entre las distintas razas. Según su porte, suelen dividirse en tres grupos: pesados o de tiro; ligeros o de silla; ponis y razas miniaturas.
¡ELLOS TAMBIÉN SE ESTRESAN!
Un cuadro de estrés puede llevar a una mascota a padecer reacciones contradictorias como la patía y actos compulsivos, sueño permanente o hiperactividad, falta o exceso de apetito o la automutilación