03 de mayo 2012 - 20:43
Liquy es peligroso
Este conejito se llama Liquy y no tiene muchas cosas en común con su compañera de travesuras: Llaquy. "Ella es todo lo opuesto: rasjuña, muerde, corre como una liebre y no se lo puede sacar de la jaula", según reconocen sus dueños. De todos modos, tienen una debilidad por ellos: "pese a como son, a los dos los amamos un montón", dicen de ellos.

Este conejito se llama Liquy y no tiene muchas cosas en común con su compañera de travesuras: Llaquy. "Ella es todo lo opuesto: rasjuña, muerde, corre como una liebre y no se lo puede sacar de la jaula", según reconocen sus dueños. De todos modos, tienen una debilidad por ellos: "pese a como son, a los dos los amamos un montón", dicen de ellos.