Los lípidos son las grasas animales y aceites vegetales, y algunos de ellos contienen los ácidos grasos que son nutrientes esenciales para el perro. Por eso son necesarios en su alimentación. Estos nutrientes aportan mucha más energía que los carbohidratos y las proteínas, pero no es energía que se utilice inmediatamente como en el caso de los carbohidratos. Además, las grasas hacen que la comida para perros sea más apetecible y que les resulte apetitosa. La falta de lípidos en la alimentación del perro puede causar problemas en la piel, el pelo y en los órganos internos del cuerpo. Sin embargo, el exceso de grasas también puede generar obesidad y problemas asociados. Por eso es importante que la dieta del perro cuente con el aporte justo y los lípidos adecuados, que le brinden ácidos grasos esenciales, y que no se encuentren ni en exceso ni en déficit.
Las vitaminas son nutrientes necesarios en cantidades pequeñas para el correcto funcionamiento de las vías metabólicas y los procesos fisiológicos de los perros. Tanto el déficit de vitaminas como el exceso, pueden causar problemas que van desde leves hasta muy graves e incluso hasta la muerte del perro.
Como la mayoría de las vitaminas no son sintetizadas por el animal, es necesario incluirlas en su dieta.
TIPS
-50 kilogramos es el peso que tiene que tener un perro para ser considerado de raza gigante; entre 25 a 50 kg. de raza grande, medianos entre 15 y 24 kg; pequeñas entre 5 y 14 kg y enanas con menos de 5 kilogramos.
Juguetes peligrosos
Hay que alejar de los gatos los juguetes que tengan hilos, cintas, cuerdas, clips y cualquier otro objeto o material con el que se puedan asfixiar.
Primera castración
Desde el punto de vista clínico, se sugiere la castración luego del primer celo, que es cuando la mascota alcanza su desarrollo máximo.
El pasto, para mejorar algún problema digestivo
Los perros no son carnívoros obligados como los gatos. Es decir que, sin llegar a ser omnívoros por completo, son animales que no solamente comen carne. Es por eso que comen pasto. Luego de varias hipótesis e investigaciones se llegó a la conclusión que los perros comen pasto por varias causas. La idea más aceptada asegura que ingieren pasto y otras hierbas para desintoxicarse o para aliviar algún problema gastrointestinal. De acuerdo con esto, la ingesta de pasto haría que los perros vomiten y así eliminen algún tóxico causante de malestar. Aunque en algunos casos puede ser cierto, el problema con esa hipótesis es que no todos los perros vomitan después de comer pasto. Otra alternativa propuesta es que los perros buscan la fibra que les hace falta para mejorar su digestión. Esto ayudaría especialmente a aquellos que no reciben suficiente fibra en sus dietas. En cualquiera de los dos casos el hecho de comer pasto mejoraría algún problema digestivo.
Por otra parte, también existen perros a los que parece gustarles comer pasto. Es posible que algunos encuentren agradable el pasto y se diviertan con esa actividad. En situaciones normales no hay mayor riesgo en este comportamiento. Sin embargo, hay situaciones en las que la ingesta de pasto puede ser nociva para el animal, si el césped fue tratado con pesticidas, herbicidas o fertilizantes, su ingesta puede ser muy dañina e incluso letal para el perro. Es por eso que existen semillas de pasto para perros, que se pueden sembrar en una pequeña maceta para cuando sienta la necesidad de comerlo.